Hacer el Camino de Compostela significa viajar ligero: cada gramo cuenta cuando recorres cientos de kilómetros a pie. Aquí tienes una lista de equipaje completa que te ayudará a prepararte para el viaje que tienes por delante, para que puedas concentrarte en la caminata y dejar atrás las preocupaciones.
Artículos esenciales
Antes que nada, haz lo siguiente: tus pies y tu espalda te lo agradecerán:
- Mochila (35–45 L): ligera y cómoda con buen soporte para la espalda y funda para la lluvia
- Zapatos para caminar: zapatos para caminar desgastados o zapatos para caminar resistentes, impermeables si es posible
- Sandalias: ligeros, para después de la caminata del día y de las duchas compartidas en los albergues
- Calcetines para caminar: absorbentes de humedad y resistentes a las ampollas, de lana merino o sintéticos, varios pares
- Bastones para caminar: opcionales pero útiles para descensos empinados y para aliviar la presión de las rodillas
Ropa
Lleva ropa ligera y elige telas de secado rápido: el algodón atrapa la humedad y es mejor evitarlo en el camino:
- Camisetas o camisas: 2-3, tela de secado rápido
- Pantalones ligeros o pantalones cortos: 2 pares
- Camisa de manga larga: 1, para protegerse del sol o noches frías
- Chaqueta o forro polar ligero: 1
- Ropa interior: 1 o 2 juegos, de secado rápido
- Sombrero o gorra: 1, para protección solar
- Chaqueta o impermeable poncho: imprescindible; la lluvia es habitual, sobre todo en Galicia
- Buff o bandana: útil para el sudor, el polvo o una protección solar extra
Artículos de aseo
Mantenlo mínimo y del tamaño de un viaje: la mayoría de los albergues cuentan con instalaciones básicas y reabastecerse a lo largo del camino es fácil:
- Cepillo y pasta de dientes: tamaño de viaje
- Jabón y champú: tamaño de viaje y, siempre que sea posible, ecológico
- Papel higiénico: un rollo pequeño o pañuelos de bolsillo para emergencias
- Desinfectante de manos: esencial para los días en los que las instalaciones son limitadas
- Toallitas húmedas: útiles para refrescarse cuando la ducha no es una opción
- Toalla: de secado rápido y compacta
Extras
Algunas pequeñas adiciones que pueden marcar una gran diferencia en el camino:
- Protector solar y bálsamo labial: SPF 30 o superior, reaplicar periódicamente en las zonas expuestas
- Botiquín de primeros auxilios: tiritas, ampollas, analgésicos y crema antiséptica como mínimo
- Botella de agua o sistema de hidratación: hay puntos de recarga disponibles en la mayoría de las rutas
- Linterna frontal: imprescindible para salidas temprano por la mañana y llegadas tardías a la ciudad
Otros artículos importantes
Algunos elementos prácticos esenciales para completar tu mochila:
- Credencial de peregrino: consíguela antes de partir o en la primera oficina de peregrinos de la ruta; la necesitarás para los sellos y el acceso al albergue
- Teléfono y cargador: útil para navegación, actualizaciones meteorológicas y contactos de emergencia
- Dinero: lleva euros para gastos diarios como comida y alojamiento; Los pagos con tarjeta son ampliamente aceptados, pero el efectivo es útil en los pueblos más pequeños
- Cámara: para capturar los paisajes, las personas y los momentos del camino
- Cuaderno y bolígrafo: muchos peregrinos encuentran valioso documentar su viaje a medida que avanzan
Artículos opcionales
No es imprescindible, pero vale la pena considerarlo según tus preferencias y la ruta que elijas:
- Cámara o GoPro: para capturar paisajes impresionantes y momentos memorables a lo largo del camino
- Guía o mapa: útil para planificar etapas diarias y encontrar puntos de interés
- Tapones para los oídos: un pequeño pero invaluable complemento para dormir en habitaciones compartidas de albergue
- Manta térmica: ligera y compacta, útil para tener en caso de imprevistos climáticos o emergencias
Recuerda: la clave es llevar poco equipaje. El Camino no se trata de comodidades materiales, se trata de la experiencia. Todos los objetos de tu mochila los llevarás a la espalda durante cientos de kilómetros, así que en caso de duda, déjalos fuera. Mantenlo simple y deja que el viaje hable por sí solo.